EL DESNUDO: Más allá del cuerpo

 

El ser humano siempre ha sido objeto de una atracción por su propio cuerpo. Desde el mirarse al espejo y hacerse un retrato, el hombre ha sentido ese irrefrenable deseo de dejar perennizada su imagen.

Así el fotógrafo busca al retratar al cuerpo transmitir lo que él percibe al admirarlo. Un verdadero fotógrafo realizará una sesión fotográfica con la modelo elegida lejos del morbo propio que algunos creen que el ver un cuerpo desnudo implica. La luz y el cuerpo juegan una relación que da infinidad de posibilidades creativas. Basta un simple movimiento de la fuente luminosa para cambiar toda la imagen. El volumen, la textura y la silueta pueden ser motivos de creación.

Un cuerpo no tiene que ser necesariamente perfecto para ser fotografiado, puede ser hombre o mujer, viejo, tosco, con cicatrices, etc. allí esta la creatividad del fotógrafo y del cuerpo de transmitir por medio de la imagen mensajes que despertará en el espectador muchas sensaciones al observarlas. Las posiciones que puede adoptar, en el trabajo, el descanso, ira, tensión, etc (lenguaje gestual) forman parte de este proceso de comunicación. Los desnudos generalmente se toman en blanco y negro ¿por qué? Porque este tipo de fotografía nos permite ejercer un mayor control sobre la elaboración de la copia, aparte de la privacidad que da el revelado que generalmente lo hace uno mismo. Así las luces, sombras y detalles pueden ser mostradas y remarcadas por medio de la ampliación artesanal. El uso generalmente del forzado de película hace necesario el control total del proceso.

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